Corrección postural

Descargar folleto sobre corrección postural y actividad física, del Servicio de Rehabilitación del Hospital San Pedro de Logroño

Trabajo realizado por la Unidad de Rehabilitación Infantil del Hospital San Pedro de Logroño:

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CORRECCIÓN POSTURAL  Y ACTIVIDAD FÍSICA EN LA INFANCIA

La infancia y la adolescencia son periodos en que el cuerpo, y por consiguiente la columna vertebral, se encuentran en fase de crecimiento. La importancia de mantener unos hábitos posturales correctos y una actividad física regular en la prevención del dolor y las lesiones de la espalda adquiere una especial relevancia en estas  etapas de desarrollo. Es primordial la corrección de posturas nocivas para la espalda y el adquirir hábitos saludables que permitan una adecuada tonificación de la musculatura de la columna y abdominal, como ayuda en la correcta formación y alineación vertebral.

RECOMENDACIONES POSTURALES

El/la niño/a debe ser consciente de sus malos hábitos posturales y corregirlos de manera activa. Por parte de la familia se recomienda una educación para que el niño/a perciba su postura y la vaya corrigiendo de forma paulatina,  automatizándola. No se recomiendan consignas reiterativas (“estírate”, “no te agaches”…), que pueden tener un efecto contrario al deseado.

De pie:

Tomar consciencia de la postura; educación postural frente a espejo; intentar respetar las curvaturas normales (fisiológicas) de la columna: postura, incluyendo cabeza, erguida,  de forma relajada, con mirada al frente. Evitar tensión “en postura militar”.

Mochila:

Se recomiendan mochilas con tiras anchas, que contengan varias sujeciones (hombro, cintura, zona del pecho) que permitan distribuir la carga. Llevar la mochila con los dos hombros, centrada en la espalda, evitando que descienda hasta zona glútea. Si se lleva una bandolera, con un solo asa, llevarlo cruzado.

Cuadro de texto: ✓

El peso de la mochila nunca debería ser superior al 10% del peso del cuerpo. En caso de superarlo puede utilizar carrito con ruedas, llevándolo lo más cerca posible del cuerpo.

Sentado:

Para estudiar, se recomienda acercar  la silla a la mesa de manera a evitar reclinar el cuerpo hacia adelante (actitud cifótica). Evitar igualmente recostarse hacia los lados sobre la mesa para el estudio.

Es importante una buena corrección visual, como por ejemplo utilizar gafas graduadas en el caso de miopía, para evitar posturas anómalas.

Si se utiliza ordenador, la pantalla tiene que quedar a la altura de los ojos. Especial cuidado con el uso de móviles o tablets de mantener el tronco erguido y acercar la Tablet al campo de visión, evitando inclinar el tronco.

Ocio y descanso:

Al sentarse, utilizar respaldo alto como indicado previamente, evitando sentarse sobre una pierna, en una silla adecuada a la altura del/la  niñ@.

Para el descanso se recomienda un colchón firme, pero no excesivamente duro, con base tipo canapé o láminas. La forma más adecuada de  dormir es de costado, en posición fetal (con piernas dobladas) o boca arriba con rodillas flexionadas. Evitar, en la medida de lo posible dormir boca abajo (y por consiguiente en una actitud de hiperlordosis lumbar).

ACTIVIDAD FÍSICA

Se recomienda practicar una actividad física regular, incluyendo deportes que impliquen una autoelongación de la columna vertebral, autoestiramientos y tonificación simétrica de la musculatura raquídea y cintura abdominal, siempre teniendo en cuenta los gustos y preferencias del/la niñ@ (baloncesto, voleyball, natación o yoga).

En ciertos casos de escoliosis o de alteraciones en el plano sagital (hiperlordosis-hipercifosis) puede estar indicado añadir ejercicios específicos, que serán enseñados y adaptados de forma individual por fisioterapeutas del Servicio de Rehabilitación de referencia.

BIBLIOGRAFÍA:

– Ortuño, P. A., Medina, F. S., de la Rubia, S. G., & García, P. R. (2005). Higiene postural del escolar: influencia de la educación física.

– Baraja, M., & Michelle, K. (2017). Hábitos posturales de riesgo para desarrolloar hiperlordosis, cifosis y escoliosis en los niños y niñas de la Escuela Manuel Monteros de Loja (Bachelor’s thesis). https://dspace.unl.edu.ec/jspui/handle/123456789/19456

– Bigorda-Sague, A. (2012). Estudio sobre la eficacia de la escuela de espalda en la lumbalgia inespecífica. Rehabilitación46(3), 222-226.

http://grupodetrabajopromotoresdesalud.blogspot.com/2013/04/higienepostural-lapostura-la-postura-es.html

Desviaciones de la columna vertebral

Descargar folleto informativo sobre Escoliosis y Cifosis, del Servicio de Rehabilitación del Hospital San Pedro de Logroño

Trabajo realizado por la Unidad de Rehabilitación Infantil del Hospital San Pedro de Logroño:

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Colaboración en la ilustración: Nuria Fernández Barrio

LA COLUMNA VERTEBRAL – ANATOMÍA Y FUNCIÓN

La columna vertebral o raquis es un eje flexible, formado por unos huesos llamados vértebras, las cuales albergan en su interior a la médula espinal, un largo cordón que comunica el encéfalo con el resto del cuerpo y que transmite los impulsos nerviosos necesarios para sentir, movernos o regular nuestros reflejos tanto a nivel de brazos o piernas como visceral. Por consiguiente la columna tiene una doble función de soporte (estática y dinámica) corporal y protectora del Sistema Nervioso Central.

La columna se divide en 5 regiones; cervical, dorsal, lumbar, sacro y cóccix.

Vista de perfil (plano sagital), la columna tiene unas curvas hacia delante (llamadas lordosis, a nivel cervical y lumbar) y hacia detrás (llamadas cifosis, a nivel dorsal).

Vista de espaldas (plano frontal o coronal)  la columna vertebral debe ser recta con hombros, cintura y caderas simétricas.

Existe un tercer plano, transversal, sobre el que las vértebras pueden rotar. Las imágenes anteriores, al igual que las imágenes en una radiografía, muestran sólo dos planos, los planos sagital y coronal, aunque permiten valorar al médico, junto con la exploración física,  si existe una rotación en un tercer plano,  el plano transversal. Esta valoración en el tercer plano es fundamental para definir el tipo de escoliosis y por tanto tener información sobre la evolución de la desviación.

ESCOLIOSIS

El término escoliosis es un concepto amplio, que puede implicar tanto una alteración postural,  que se denomina escoliosis no estructurada o actitud escoliótica, reductible y que por tanto se puede corregir, como tratarse de una alteración tridimensional, denominada escoliosis estructurada en la que predomina la desviación en el plano frontal,  irreductible y por tanto no reversible.

La evaluación de la escoliosis se realiza preferentemente en el plano frontal, con el/la niñ@ de espaldas, de pie o pidiéndole una inclinación del tronco hacia delante.

La Escoliosis se define por la convexidad de la/s curvas. La imagen previa presenta una doble curva de convexidad derecha en la zona dorsal e izquierda en la zona lumbar, tratándose por lo tanto de una escoliosis de doble curva dorsal derecha y lumbar  izquierda.

Como pruebas complementarias se utilizan mediciones en telerradiografía preferentemente en el plano frontal. Teniendo en cuenta que en este plano el raquis debe ser una línea vertical, recta, se habla de escoliosis ante una desviación lateral de la línea recta vertical normal de la columna que cuando se mide en una  radiografía mayor de 10º.

La imagen en Telerradiografía se interpreta como si el/la niñ@ nos mirara de frente, por lo tanto nuestra  derecha se correspondería con su izquierda (reconocible en la imagen por la silueta del corazón). De este modo la figura precedente se trata de una curva lumbar de convexidad izquierda, mayor de 10º medida en la radiografía,  lo que se corresponde con una   escoliosis lumbar izquierda.

La escoliosis estructurada  es aquella que supone una verdadera deformidad en 3D de la columna mereciendo por tanto especial atención. Se divide en Escoliosis idiopática, cuando la causa es desconocida, o Escoliosis Secundaria, cuando existe una patología de base con la que se relaciona (afectación neurológica, muscular o malformaciones vertebrales entre otras causas). Las causas de la escoliosis idiopática actualmente siguen siendo desconocidas, aunque se barajan múltiples factores implicados (genéticos, neuromusculares, crecimiento y desarrollo, hormonales…).

CIFOSIS Y LORDOSIS

Las alteraciones cifóticas y lordóticas se refieren a una desviación en el plano sagital, por lo que se ve con el/la niñ@ de perfil.

A nivel dorsal se habla de hipercifosis dorsal (o de cifosis dorsal)  para referirnos a  un aumento de los valores normales de la curvatura hacia atrás de la columna dorsal (cifosis). La existencia de hipercifosis será determinada por el médico responsable con ayuda de una Exploración Fisica rigurosa y, en caso de ser necesario, de  pruebas complementarias como la Telerradiografía (radiografía de columna total).

Igualmente puede aparecer como desviación una cifosis (curva hacia atrás) a otros niveles de la columna que se caracterizan por tener una curva hacia delante o lordosis, como por ejemplo en la zona lumbar, denominándose este hecho como cifosis lumbar.

El incremento de la curvatura fisiológica a nivel lumbar también es considerada una desviación denominada hiperlordosis o lordosis lumbar.

Al igual que se ha comentado para las desviaciones en el plano frontal, las alteraciones en el plano sagital pueden ser estructuradas (irreductibles) o posturales (corregibles voluntariamente).

En el caso de la hipercifosis dorsal existe una forma de deformidad denominada Enfermedad de Scheuermann, que implica acuñamientos vertebrales y es estructurada o irreductible, a diferenciar de una actitud cifótica de perfil postural.

 Esta diferencia, entre estructurada o postural,  al igual que que sucede con la escoliosis, es relevante en la evolución de la desviación y los objetivos terapéuticos de reducción.

CIFOESCOLIOSIS

Cabe señalar, que esta división entre alteraciones en el plano frontal o sagital, es una clasificación teórica, aunque en la práctica clínica es habitual encontrar desviaciones valorando en ambos planos, pudiendo hablar de cifoescoliosis, que implicaría existencia de cifosis y escoliosis.

TRATAMIENTO DE LAS DESVIACIONES RAQUÍDEAS

El abordaje y objetivos terapéuticos van a ser diferentes si se trata de una desviación postural o estructurada. Si se trata desviación no estructurada se persigue corregir la curva, mientras que en el caso de tratarse de una escoliosis estructurada el objetivo es contener dicha curva y evitar su progresión, pero no la desaparición de la misma, se valora preferentemente  en imágenes en el plano frontal.

La adopción de buenos hábitos posturales y la práctica de ejercicio habitual para tonificar la musculatura del tronco es esencial en revertir una escoliosis no estructurada y en minimizar e incluso controlar  la progresión de una escoliosis estructurada. Esta corrección postural requiere, lo primero, que el/la niñ@ tome consciencia de su postura, reconociendo los malos hábitos para poder adoptar las posturas adecuadas. Esto se entiende como un proceso que por lo tanto ocurre de forma progresiva.

La escoliosis, en la edad infantil, no es dolorosa. Sin embargo el dolor de espalda se relaciona con malos hábitos posturales y con el sedentarismo, por lo que una mala ergonomía de raquis puede estar al origen de dolor de espalda, independientemente de la eventual existencia de escoliosis.

El tratamiento va desde la fisioterapia, encaminada a la corrección postural y utilizando el aprendizaje de ejercicios adaptados a cada niñ@ según la desviación que presenten , pasando, en el caso de desviaciones  estructuradas, por el  uso de ortesis (Corsé) con objetivo de contención de la progresión de la curva, hasta cirugía en grandes curvas que precisan reducción. Desde los servicios de Rehabilitación se realizará seguimiento periódicos por  el/la médico Rehabilitador/a, quién decidirá el tratamiento más adecuado según la evolución y el grado de desarrollo del/la niñ@. En caso de ser necesario podría realizarse derivación al servicio de Traumatología de referencia para valoración quirúrgica

BIBLIOGRAFÍA:

– Fernández, J. M. (2012). Deformidades vertebrales: escoliosis y cifosis. Redondo MA, Conejero JA. Rehabilitación Infantil. Madrid: Panamericana, 203-217.

– Tejeda BM. Escoliosis: concepto, etiología y clasificación. Ortho-tips. 2011; 7(2):75-82.

– Pantoja, T. S., & Chamorro, L. M. (2015). Escoliosis en niños y adolescentes. Revista Médica Clínica Las Condes, 26(1), 99-108.

– Álvarez García de Quesada, L. I., & Núñez Giralda, A. (2011). Escoliosis idiopática. Pediatría Atención Primaria, 13(49), 135-146.